El presidente José Raúl Mulino negó que organismos internacionales, como la Organización Internacional de Migración (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur, por sus siglas en inglés), se hayan desentendido de los migrantes deportados desde Estados Unidos al istmo y posteriormente repatriados a sus países de origen.
En su rueda de prensa semanal en el Palacio de las Garzas, el presidente habló sobre la situación presente de estos migrantes y afirmó que, después de un diálogo entre el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha, y el director de la OIM en Panamá, no hay ningún tipo de desconexión con respecto al tema.
“Eso no es cierto, no se han desligado ni desconectado. Ellos tienen una misión que cumplir y la están cumpliendo, así que no es verdad que han dejado a esa gente desamparada aquí en Panamá”, afirmó.
Además, indicó que, hasta el momento, el Gobierno no ha organizado ninguna gira a la provincia de Darién para los medios de comunicación con el propósito de conocer de cerca la situación de los migrantes llegados desde Estados Unidos.
Posteriormente, el presidente fue cuestionado sobre la carencia de apoyo legal para los migrantes instalados en San Vicente. En respuesta, Mulino aseguró que no posee información sobre el tema, pero prometió indagar en la situación.
“¿No le parece curioso que esas personas tengan abogados en Panamá? A mí sí, pero voy a hacer la investigación”, respondió antes de concluir la conferencia de prensa, al ser cuestionado sobre el tema por un periodista.


