El primer ministro de Haití, Ariel Henry, disminuyó los votos a través de una ponencia enviada al Consejo de Ministros del país caribeño. La decisión de Henry se produce bajo una intensa presión internacional y mientras la pequeña nación caribeña está inmersa en una profunda crisis política y de seguridad que está expulsando a los haitianos a millas fuera de sus fronteras. “Conforme a la presente nota de estado de las cosas, presento mi renuncia. Felicitaciones a los miembros del Gobierno, a los colaboradores, a la administración pública, a las fuerzas de seguridad y a todos los que me acompañaron durante este viaje patriótico”, escribió Henry en la carta, firmada desde Los Ángeles, Estados Unidos. . Estos jóvenes establecieron el Consejo Presidencial para la Transición de Haití, que está llamado a organizar elecciones presidenciales y formar un nuevo gobierno. Mientras tanto, la población espera la llegada de una misión de la ONU, que ayudará a resolver la grave crisis de violencia. Michel Patrick Boisvert fue nombrado primer ministro interino.
Henry había adherido a su renuncia a mediados de marzo, después de ser informado de la fuga de al menos 3.000 personas de la prisión principal de Puerto Príncipe, la capital del país, tras un asalto a bandas criminales que recuerda al terror en el país. caribeño. Entre los fugitivos se encontraba el temible Jimmy Chérizier, conocido como él Parilla, una queja de que se enfrentaría a «una guerra civil» si Henry no se hubiera rendido. En ese momento, el Gobierno declaró el estado de emergencia e impuso un toque de alegría en gran parte del país para evitar un recrudecimiento de la crisis de seguridad.
Henry asumió el cargo de primer ministro en julio de 2021, tras la destitución del presidente Jovenel Moïse, que encontró al país caribeño sumido en la inestabilidad y una profunda crisis política. “Servimos a la nación en tiempos difíciles. Agradezco a todos aquellos que tienen el coraje de enfrentarse a estos desafortunados amigos. Me solidarizo con los perdidos y el sufrimiento de nuestros compatriotas durante este período”, dijo el Primer Ministro. A quien agregó que sirvió al país «con integridad, sabiduría y honor».
En la mañana estos jóvenes juraron apoyar a los miembros del Consejo Presidencial para la Transición de Haití. El consejo fue definido el 12 de abril, tras varias semanas de negociaciones, y entre su mandato está la formación de nuevas instituciones para superar la crisis de seguridad, devastada por una guerra entre peligrosas bandas que se disputan grandes territorios en el país. La violencia ya ha generado kilómetros de espacios vacíos y hay zonas de la capital afectadas por delincuentes. Los enfrentamientos en Puerto Príncipe han provocado que cientos de años de habitantes de la zona norte abandonaran sus horarios. La ONU informó que más de 2.500 personas fueron asesinadas en el primer trimestre del año, a medida que la diáspora se acercaba a la vecina República Dominicana, con la que comparte la isla, generó una fuerte tensión que llevó al presidente dominicano, Luis Abinader, a lanzar un grito desesperado de ayuda para «salvar a Haití». El país caribeño sigue esperando que la ONU envíe una misión internacional para ayudar a contener la violencia y traer estabilidad.
“La comunidad internacional debe asumir un papel activo en la situación de Haití, pero debe hacerlo desde una perspectiva de derechos humanos y garantizar que el pueblo haitiano, esa sociedad civil, tenga un papel en la configuración de las soluciones”, dijo Ana Piquer, directora de América. de Amnistía Internacional. La crisis también mantiene en alerta a las organizaciones de derechos humanos. «Hay que garantizar que cualquier participación adicional en estas soluciones se dé en un marco de derechos humanos, aprendiendo de las muchas malas experiencias que han ocurrido en el pasado», añadió Piquer en la entrevista telefónica con este periódico. También se habló de la descomposición del país, de la situación vivida en 2010, cuando un potente terremoto destruyó gran parte de su territorio y dejó decenas de kilómetros de muertos.
El activista también mostró su preocupación por los males, la discriminación y el racismo que sufren las personas que viven en el país debido a la violencia, denunciando «prácticas racistas» tanto en República Dominicana como en Estados Unidos, principales destinos de los haitianos que se encuentran en el exilio. . “Son personas que buscan protección internacional, que viven en una situación de violación masiva de derechos humanos, en una crisis humanitaria. No es una migración económica en busca de oportunidades, es que hay gente que no tiene otra alternativa. Pese a eso, no se les está dando protección”, lamentó Piquer.
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